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Fundación Ealy Ortiz

TPCI Tlaxcala 2017

Tlaxcala 2017-2021

EL INIVERSAL 101 Años

Panelistas TPCI Tlaxcala 2017

Especialistas participantes:

 

CARLOS MALLÉN RIVERA

Mtro. Carlos Mallén Rivera

mallen.carlos@ciencias.unam.mx

CENID-COMEF, INIFAP

Nació en la Ciudad de México y obtuvo el título de Técnico Laboratorista en Agrobiología en el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos Miguel Othón de Mendizábal del Instituto Politécnico Nacional titulándose con una tesis sobre la razón del encalado de los suelos agrícolas. Continuando con su interés por la agronomía, pero sobre todo de los recursos naturales ingresó en la División de Ciencia Forestales de la Universidad Autónoma Chapingo para estudiar la carrera de Ingeniero Forestal con orientación en Silvicultura. Su tesis de licenciatura: El Lago de Texcoco, apoyo la integración de los antecedentes de los estudios preparatorios del proyecto del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México en Texcoco. Por su paso por la universidad participó activamente en la organización estudiantil sobre todo como Consejero Universitario y Secretario de Actividades Culturales del Comité Ejecutivo Estudiantil.

Realizó sus estudios de Maestría en el Colegio de Postgraduados en el Instituto de Recursos Naturales siendo en el 2000 el primer estudiante de la Especialidad Forestal en Graduarse con Honores. Su trabajo de tesis que obtuvo varios reconocimientos es un estudio sobre los recursos naturales en Huayacocotla, Veracruz en la Huasteca Veracruzana. Su vida laboral inició en una Brigada de Investigación Forestal en Huayacocotla, Veracruz, perteneciente al Centro de Investigaciones del Golfo Centro (CIRGOC), del cual también colaboró en el Campo Experimental Ixtacoaco del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias; así mismo, participo como docente en el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP), Plantel Huayacocotla. Actualmente es Investigador Titular “C” en el Centro Nacional de Investigación Disciplinaria en Conservación y Mejoramiento de Ecosistemas Forestales (CENID COMEF) del INIFAP. Es profesor de asignatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la Carrera de Biología de la Facultad de Ciencias en la cual coordina desde hace 11 años el Taller Métodos Avanzados del Manejo Forestal y tutor del Postgrado de Economía de la UNAM en el Campo de Conocimiento de Economía de los Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable. Ha asistido a catorce cursos y talleres con fines de superación académica; ha realizado estancia académicas en Cuba y Costa Rica; ha participado como director y asesor de tesis en treinta y dos trabajos de licenciatura y maestría; ha publicado setenta resúmenes; así como, noventa trabajos completos en congresos; se ha presentado en más de cincuenta foros académicos; ha coordinado siete proyectos de investigación - académicos institucionales; ha participado en cuatro proyectos académicos investigación – institucionales tal es el caso de Criterios e indicadores para evaluar el manejo forestal sustentable en bosques templados y tropicales financiados por la Comisión Nacional Forestal, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología; así como también, por la Organización Internacional de Maderas Tropicales; ha realizado veinte trabajos para producción en docencia; ha escrito cinco libros y capítulos de libros; así como seis manuales y folletos técnicos, ha participado y coordinado en treinta proyectos institucionales de apoyo a la docencia y capacitación profesional.

Ha publicado sesenta y cuatro artículos en revistas científicas, divulgativas y de difusión gremial, ha dictado más de veinte conferencias y participado en cinco programas de orientación vocacional, educación y cultura forestal; ha participado en cuatro ocasiones en la coordinación de grupos académicos y once comisiones dictaminadoras, colabora en cuatro comités editoriales. El Maestro Carlos Mallén fue Secretario Técnico de la Revista Ciencia Forestal en México y fundo la Revista Mexicana de Ciencias Forestales, la publicación de científica forestal más importante del país. Pertenece al Directorio de Expertos de la CONABIO y es Académico de la Academia Nacional de Ciencias Forestales. Entre sus áreas de especialización más recientes se encuentra la valoración económica de los recursos naturales. Coordino el Congreso Internacional sobre Recursos Forestales. Actualmente es Presidente de la Sociedad Mexicana de Recursos Forestales.

 

Valoración Económica, Social y Ecológica de los Recursos Naturales y Servicios Ambientales de los Ecosistemas Forestales

El manejo sustentable de recursos forestales tiene como objetivo lograr bosques ecológicamente estables, saludables, diversos y sostenibles. El desafío para los forestales es equilibrar el desarrollo económico y la diversidad ecológica. Es necesario que las estrategias de ordenación forestal tomen en consideración la diversidad biológica, los procesos de los ecosistemas y la productividad de la estación a largo plazo para mantener y mejorar el bienestar humano sobre bases ecológica y económicamente sostenibles. Por lo anterior, el concepto de la diversidad biológica o biodiversidad, es el principal componente ambiental a considerar en el MSRF. Así, se afirma que la biodiversidad es la totalidad de genes, especies, ecosistemas y procesos ecológicos de una región. Por lo tanto, la biodiversidad consta de cuatro elementos: diversidad genética, diversidad de especies, diversidad de ecosistemas, y diversidad de procesos. Para motivos del MSRF la biodiversidad en sus cuatro dimensiones es fundamental, pero la que más nos preocupa a los forestales es la diversidad de procesos o funcional, la cual es el resultado evolutivo de interacciones perdurables entre los entes bióticos y abióticos de un ecosistema. La diversidad de procesos interconecta entonces los elementos bióticos y abióticos de un ecosistema buscando mantener la existencia en armonía de los diversos componentes de la biodiversidad, y su entorno. Análisis del Manejo sustentable de los recursos forestales.

El Manejo Forestal Sustentable se conforma de tres ejes o dimensiones fundamentales: una dimensión ambiental, cuyo objetivo es el mantenimiento de los recursos forestales de manera permanente, una dimensión económica, que se resume en la producción sostenida de bienes y servicios, y una dimensión social, que promueve y asegura la participación de las personas en los procesos de adopción de las decisiones que incumben al manejo forestal y a la distribución de los beneficios que de él resultan.

Eje ambiental: Significa la atención y cuido de la biodiversidad, los suelos, la hidrología, clima, genética, fauna silvestre, entre otros. Asimismo, se atiende la sanidad forestal, prevención de incendios y la generación beneficios ambientales que reportan como para su aprovechamiento comercial. Se da especial atención al rendimiento sostenido.

Aunque hoy en día está muy en boga, lo cierto es que el término «sostenibilidad» entró a formar parte de la profesión forestal hace más de 300 años y es el principio esencial en el que ésta se basa. Cuando se ha practicado correctamente, el rendimiento forestal sostenido ha sido un instrumento eficaz para proteger los servicios ambientales, además de producir madera, elemento de gran valor económico, el rendimiento forestal sostenido pone énfasis en la obtención de madera, por encima de otros productos o valores. Frecuentemente, esto ha dado lugar a abusos y se podrían citar muchos casos en que los responsables del manejo de los bosques se han enfocado en la producción de madera y sólo han prestado una atención secundaria a los valores ambientales. Son muchos los esfuerzos encaminados actualmente a desarrollar las tecnologías y los programas necesarios para manejar los bosques como ecosistemas y a proteger mejor su valor como fuente de diversidad biológica, hábitat de la fauna silvestre, lugares de asentamiento de poblaciones indígenas, sumideros de carbono y reguladores de los cursos de agua y del clima, sitios de esparcimiento, entre otros. Esta visión más amplia de los bosques como ecosistemas holísticos, complejos, diversos y valiosos son el objetivo final del manejo sustentable de recursos forestales.

Eje económico: Se refiere a los bienes o productos que proporcionan los bosques, tanto a la sociedad en su conjunto, como a las poblaciones locales. En el 2007 nuestros bosques produjeron 6.6 millones de metros cúbicos de madera, en alrededor de 8 millones de hectáreas bajo manejo autorizado. La producción de leña combustible para uso de las comunidades rurales se estima en un volumen mucho mayor a la producción de madera. Debemos reconocer que sólo si se aprovecha el valor de los servicios y productos forestales, maderables y no maderables, será posible preservar los ecosistemas forestales. Mantener y ordenar el bosque ha de ser una opción más valiosa que su destrucción o su transformación para dedicar esas tierras a otros usos. Es importante considerar que, durante la aplicación de los programas de manejo, se de preferencia de contratación, beneficios y oportunidades a ejidatarios, comuneros y residentes de poblaciones locales. Que se informe en las asambleas de la comunidad sobre el aprovechamiento forestal que se realiza en sus predios y de los beneficios generados para la misma, y que se canalicen parte de las utilidades producto del aprovechamiento forestal para obras y trabajos de beneficio común.

Eje social: En esencia se trata de incorporar a las poblaciones locales de los beneficios del manejo forestal. Las personas que viven en los bosques o en sus proximidades, e incluso las que están más alejadas de ellos, deben participar en las decisiones sobre la forma en que se manejan los bosques y se distribuyen los costos y los beneficios que comportan. En lugar de ordenar los bosques para la población, debemos ordenarlos con la población. Ordenar los bosques con las poblaciones significa escucharlas y aprender de ellas (los conocimientos tradicionales y experiencia locales son aportaciones esenciales que ya se han incluido en la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable). En este eje es conveniente tomar en cuenta que los valores culturales deben respetarse, que el manejo y protección de los sitios de significado especial es acordado de manera conjunta con las comunidades y ejidos usuarios, que se eviten afectaciones a las poblaciones locales por efecto de la actividad forestal (destrucción de caminos, tiraderos de materiales y residuos peligrosos, contaminación de aguas, afectación de manantiales de uso humano, etc.), y se respeten los derechos, usos y costumbres locales.

Carlos Mallén Rivera

VIDAL GUERRA DE LA CRUZ

VIDAL GUERRA DE LA CRUZ

vguerra@live.com.mx

INIFAP

Biólogo por la Universidad Nacional Autónoma de México, realizó estudios de Maestría en la División de Ciencias Forestales de la Universidad Autónoma Chapingo, por los que fue distinguido con la “Medalla Diario de México” como uno de “Los mejores estudiantes de México”. De 1997 a 2001 fue becario del Programa Fulbright-García Robles para realizar estudios de doctorado en la Universidad del Norte de Arizona, EUA, donde se graduó con distinción en la especialidad de Manejo de Ecosistemas Forestales.

Como investigador forestal del INIFAP ha sido responsable y colaborador en más de 20 proyectos de investigación y publicado más de 30 trabajos científicos incluyendo artículos científicos, libros y capítulos de libros relacionados con el manejo de recursos forestales de clima templado.

En educación formal ha impartido más de 20 cursos a nivel licenciatura y 8 a nivel de postgrado; dirigido y asesorado 30 tesis incluyendo licenciatura, maestría y doctorado e impartido más de 10 conferencias por invitación directa en instituciones nacionales y más de 30 ponencias en congresos Nacionales e Internacionales.

Fue Consejero Titular por el sector académico en el Consejo Consultivo Nacional para el Desarrollo Sustentable y en el Consejo Estatal Forestal del estado de Tlaxcala. Actualmente es miembro titular del Grupo Técnico de la Estrategia Nacional para el Incremento a la Producción y Productividad maderable en el estado de Puebla y miembro del Comité Técnico - Académico de la Red Nacional de Investigación en Silvicultura y Manejo Forestal de la Comisión Nacional Forestal.

 

Biodiversidad y Recursos Genéticos Forestales

El término biodiversidad o diversidad biológica se refiere a la variedad de formas en las que se manifiesta la vida en la Tierra. No se refiere únicamente al número de especies que existen, también incluye la variación genética entre individuos y poblaciones, hasta la diversidad de ecosistemas. En México se conocen actualmente más de 94 mil (aproximadamente el 8.59 % del total mundial); por lo que es considerado uno de los 17 países mega-diversos (Martínez-Meyer et al. 2014). Con relación a las plantas con flores, México cuenta con más de 21 mil especies, de las cuales 11 mil son endémicas (es decir, con distribución natural exclusiva en nuestro país) (Villaseñor y Ortiz, 2014). Solo en los bosques templados (Bosque mesófilo de montaña, Bosques de encino, de pino-encino, de Oyamel y de Pino) de México se han registrado más de 8 mil especies de plantas vasculares, de las cuales más de 4 mil son endémicas.

La biodiversidad, constituye una importante fuente de recursos genéticos estratégicos para el mantenimiento de los sistemas que soportan la vida en el planeta.

Desde el punto de vista económico tiene innumerables valores de uso en muchos sistemas productivos que los transforman en satisfactores para la sociedad. No obstante, actualmente la crisis ambiental contribuye a la pérdida de la biodiversidad a una tasa sin precedentes, por ejemplo, en México se han extinguido por lo menos 135 especies, incluyendo 26 plantas, 15 mamíferos, 19 aves, 43 peces, 29 anfibios y 3 crustáceos; de las cuales más de la mitad eran endémicas (IUCN, 2015).

Algunas de las principales amenazas para la biodiversidad y causas directas de la extinción de especies son: la destrucción de hábitat y la sobreexplotación. Challenger y Soberón (2008) estiman que alrededor del 50 % del territorio nacional ya ha perdido su cobertura vegetal original, y de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la tasa de deforestación estimada para México del año 2000 al 2005, fue de 260 mil ha/año.

En este escenario de una gran diversidad biológica y la presencia de factores que representan una gran presión sobre ella, es indispensable fomentar los estudios para su conocimiento a niveles local y regional; así como monitorear de manera permanente su dinámica poblacional, con la finalidad de establecer medidas y acciones de protección, conservación y aprovechamiento sustentable de nuestro valioso capital natural.

Vidal Guerra de la Cruz

JOSÉ ANTONIO BENJAMÍN ORDÓÑEZ DÍAZ

JOSÉ ANTONIO BENJAMÍN ORDÓÑEZ DÍAZ

jabordonez@hotmail.com

Facultad de Ciencias, UNAM

Biólogo egresado de la Facultad de Ciencias Biológicas y Doctor en Ciencias por el Instituto de Ecología del programa doctoral en Ciencias Biomédicas, ambos de la UNAM. Actualmente es Director e investigador en Servicios Ambientales y Cambio Climático A.C. Profesor en la Facultad de Ciencias en la Carrera de Biología de la UNAM y en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITSEM), Pertenece al SNI, Nivel I.

Ha sido profesor e investigador Titular “C” en la Facultad de Planeación Urbana y Regional de la Universidad Autónoma del Estado de México y en el Centro Nacional en Investigación Disciplinaria en Conservación y Mejoramiento de Ecosistemas Forestales del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias.

Ha impartido más de 70 cursos, diplomados y talleres a nivel nacional e internacional en el área de cambio climático, captura de carbono, servicios ambientales, desarrollo sustentable, manejo de recursos naturales, conservación de áreas y especies prioritarias; ha sido sinodal-revisor de 33 tesis, co-director de 4 tesistas y director de 14 tesistas (51 tesis), de las cuales una tesis de licenciatura, dos de maestría y una de doctorado recibieron mención honorífica. En el 2008 una de las tesis dirigidas de nivel licenciatura, ganó -en la categoría de investigación- el concurso nacional de tesis, convocado por la CONANP, sobre ecosistemas y su biodiversidad. En el año 2012 un alumno de servicio social que desarrolla el Dr. Ordóñez recibió la medalla al servicio social Dr. Gustavo Baz Prada que otorga la Dirección de Servicio Social de la UNAM.

Ha publicado 2 libros, 29 capítulos de libros, 2 manuales, 16 artículos arbitrados, 15 artículos de divulgación, 17 reportes arbitrados, 40 trabajos no arbitrados, 20 informes técnicos y consultorías. En coordinación con Abraham Cabrera y Amaya Rodríguez publicaron 129 artículos de divulgación dirigidos a generar conciencia sobre el estado de los recursos naturales y otros temas clave de investigación, en el periódico Cambio de Michoacán. Cuenta con más de 90 trabajos presentados en congresos y talleres, ha participado en la organización de eventos científicos y ha tenido estancias de capacitación en el extranjero.

Desde 1988 ha recorrido las áreas naturales protegidas en México y colaborado con grupos de investigación ad hoc. A partir de 1994 colabora en los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero en donde es autor y coautor en los sectores: uso del suelo, cambio en el uso del suelo y silvicultura y, en el sector agricultura que incluye a la ganadería. Paralelamente desarrolla un área de investigación en la que se promueve fuertemente la participación comunitaria en proyectos de diversificación productiva en los cuales los productores participan en venta de bonos de captura de carbono, servicios ambientales, manejo integral de recursos naturales y conservación de especies clave.

De 2004 al 2009, en el marco del convenio de Cooperación científico tecnológico, México-Centroamérica de la Secretaría de Relaciones Exteriores; en Guatemala dio seguimiento, y capacitación al proyecto de captura de carbono en la Sierra de los Cuchumatanes.

En el año 2008 diseña el primer curso de cambio climático en línea alcanzando 158 participantes la mayoría extranjero; para el año 2015 en coordinación con el Dr. Carlos Gay presenta el curso en la plataforma EdX de la SEP alcanzando un total de 7,755 participantes en línea.

En el año 2008, en coordinación con Cecilia Simón y Martín Gutiérrez de Pronatura México, A.C., iniciaron el mercado voluntario de carbono en México, el cual consiste en desarrollar proyectos de captura de carbono en comunidades indígenas y campesinas que detentan bosque mesófilo de montaña, para cuantificar sus contenidos de carbono y ofertarlos a empresas que generan emisiones de gases de efecto invernadero por consumo de energía y combustibles fósiles, con el fin de neutralizarlas. La Comisión Nacional Forestal ha verificado y monitoreado el desempeño de los proyectos a tres niveles: persona, industria y eventos. A la fecha se han mitigado más de 200,000 toneladas de CO2equivalente, beneficiando a 10 comunidades que se encuentran en pobreza y pobreza extrema en el estado de Oaxaca, Chiapas y Querétaro.

Por último, participa como árbitro en cuatro revistas indexadas, ha sido revisor de un reporte especial del Panel Intergubernamental de Cambio Climático y es expositor para The Climate Project México & Latin America (organización mundial de Al Gore de quién recibió directamente la capacitación).

 

Los Ecosistemas Forestales y el Cambio Climático

México es considerado un país megadiverso, debido al complejo entramado entre su topografía, geología, ubicación geográfica e incluso su riqueza cultural (Sarukhán et al., 2009; CONABIO, 2012). Dentro de esta gran diversidad se engloba a la riqueza biológica que existe en México, gracias a que dentro de su territorio se encuentran representados casi en su totalidad los grandes tipos de ecosistemas que existen en la Tierra (Sarukhán et al., 2009). En respuesta a que nuestra prioridad ha sido garantizar nuestra supervivencia por sobre otras especies, hemos provocado un desequilibrio en todos los ecosistemas, particularmente los ecosistemas terrestres y mayormente sobre la vegetación; ya que hemos incidido en su distribución y en su número poblacional con las actividades antropogénicas, principalmente con la deforestación, el cambio de uso de suelo con fines agrícolas y ganaderos, el aprovechamiento intensivo de los recursos forestales, el desgaste y erosión de los suelos, los incendios y la contaminación deliberada, transformando así a las comunidades vegetales y ocasionando una drástica reducción de la diversidad biológica (Orozco y Mireles, 2014; Cervantes, 2015).

La deforestación es la modificación más evidente de la superficie terrestre por la acción humana. En el capítulo México de la más reciente Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales de la FAO se describe que durante el período 2005-2010 la deforestación estimada fue de 187mil hectáreas al año en contraste con las 524 mil ha reportadas por la CONAFOR para el mismo periodo. La pérdida de la cobertura arbórea genera impactos a diferentes escalas. A nivel local, causa una disminución de los y servicios ambientales que proporciona el bosque, pérdida de diversidad biótica, degradación de suelos y el incremento en la vulnerabilidad de regiones en situaciones de perturbaciones climáticas. A nivel global se altera el clima mediante la modificación del albedo y con ello de los intercambios de energía entre la superficie y la atmósfera. Asimismo, se alteran las tasas de evapotranspiración y se modifica el ciclo global del carbono debido a la disminución en los reservorios y superficies de captura.

Por lo anterior es necesario estudiar el efecto de la deforestación sobre cambios climáticos locales/regionales en bosques de coníferas de México, con base en mediciones climáticas in situ. Para ello se está desarrollando una evaluación multitemporal en cinco sitios de monitoreo climático y forestal, ubicados en los bosques de coníferas en diversos estados de la República Mexicana. Dicha evaluación permitirá generar conocimiento que ayude a entender la influencia de la deforestación como fuente generadora de cambios climáticos a escala local y regional. También permitirá evaluar cuantitativamente la acción de la vegetación como mejorador o estabilizador del clima. Esto podría sentar las bases para valorar los bosques y otros tipos de comunidades vegetales en el marco de los servicios ambientales proporcionados por estos ecosistemas y conocer el potencial de mitigación al cambio climático.

José Antonio Benjamín Ordóñez Díaz

VERÓNICA DEL PILAR REYERO HERNÁNDEZ

VERÓNICA DEL PILAR REYERO HERNÁNDEZ

veroreyero@hotmail.com

Facultad de Ciencias, UNAM

Hizo estudios de Biología, en la UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO, posteriormente realizó el Diplomado en Divulgación de la Ciencia, en la Dirección General De Divulgación de la Ciencia (D.G.D.C), UNAM y continúo estudios de Posgrado, en el COLEGIO DE POSGRADUADOS, dentro de la especialidad forestal.

Ha participado en diversos cursos y talleres como el Taller Internacional de Biología Forestal de América Del Norte, el Taller Nacional de Criterios e Indicadores para evaluar el Manejo Forestal en México, la Mesa Redonda Sociedad, Desarrollo Sustentable y Medio Ambiente y el Curso Internacional de Manejo de Ecosistemas. Además de participar en congresos como el Congreso Internacional de Recursos Forestales, el Congreso Forestal Latinoamericano y varias ediciones del Congreso Mexicano Sobre Recursos Forestales, en donde ha sido ponente.

A lo largo de su desempeño profesional ha colaborado como editora en la Revista Ciencia Forestal y laborado como Técnico Profesional para la evaluación de proyectos de conservación de suelos del D.F. del programa PEC y enlace de plantaciones en la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR).

Dentro de la enseñanza, desde el 2000 es Profesora de la Licenciatura de Biología, formando al menos 15 generaciones de profesionistas biólogos; actualmente imparte el TALLER DE MÉTODOS AVANZADOS DE MANEJO FORESTAL, en la Facultad de Ciencias de la UNAM, donde continúa dando clases a la fecha.

 

Comunicación Forestal para la Comprensión de la Importancia de las Ciencias Forestales en la Sociedad

Un bosque es un complejo ecosistema que provee directamente de una gran cantidad de materias primas y otros beneficios intangibles de gran valor como el agua, el oxígeno, y los servicios ambientales, además de dar identidad cultural a los hombres del bosque, etc. Su destrucción, explotación excesiva o incendios forestales, entre otras actividades, pueden producir el efecto invernadero, y en consecuencia el calentamiento global. La reforestación, el uso alternativo del bosque como recurso energético y otras acciones, mitigaría, sustancialmente, los efectos del cambio climático.

Es impostergable incentivar el desarrollo de la actividad forestal, el manejo sustentable del bosque, además de desacelerar, frenar y revertir la pérdida de cubierta forestal. La problemática del cambio climático requerirá de manera decisiva de cambios importantes en nuestros patrones de producción y en nuestros estilos de vida, por lo que es preponderante la participación de la sociedad, en particular, de un sector protagónico de los destinos de opinión sustentada en información asertiva, oportuna y efectiva: los medios de comunicación. Aquellos que tienen en sus manos la dirección hacia la toma de decisión adecuada, mediante la información fidedigna y la opinión consensuada.

Los avances tecnológicos y el alza desmedida en el consumo de tecnologías de información y comunicación (TIC) se han vuelto uno de los factores causantes del calentamiento global, pero también contribuyen de manera indirecta al control de GEI; el monitoreo ambiental y las redes de comunicación que existen en todo el mundo hacen posible la toma de decisiones oportunas en la prevención y corrección del embate de los bosques y son el sostén de las medidas de emergencia antes, durante y después de una contingencia ambiental.

Es importante que el periodismo se haga eco de estos problemas, para comenzar de una vez por todas a crear conciencia en la población sobre la relevancia en la persistencia de los bosques que cohabitan con los humanos este planeta llamado Tierra. Los científicos no pueden comunicarlo, pese a que tienen todas las pruebas de lo que está sucediendo, por no tener suficiente eco en la divulgación de sus descubrimientos y el poder de transmitirlo a las masas que pueden tomar el poder decisivo de las acciones a emprender en la conservación de nuestros bosques.

Quedan los periodistas, los únicos capaces de generar una corriente de opinión tan fuerte que obligue a los que mandan a corregir el rumbo. Es un asunto de poder, de quién decide, de quién comunica, de quién tiene los medios, de quién hace las leyes. Se trata de recuperar los espacios y apoyos colectivos, la cultura de la conservación, la implementación de las regulaciones para la protección de los intereses colectivos para garantizar la existencia de los recursos forestales.

Verónica del Pilar Reyero Hernández

NOEL CARRILLO ÁVILA

NOEL CARRILLO ÁVILA

carrillo.noel@inifap.gob.mx

INIFAP/CIRGOC - San Martinito

Noel Carrillo Ávila nació en la Ciudad de Durango, Durango el 11 de enero de 1974 y radicó en San José de la Parrilla, Municipio de Nombre de Dios en el mismo Estado de Durango hasta 1992, para luego iniciar la carrera de Ingeniero Forestal en la Universidad Autónoma Chapingo, en Texcoco, Estado de México. Egresado de la carrera profesional en el año 1997 y hasta 2007, se desempeñó como empleado de empresas relacionadas a la producción de carbón vegetal en el norte del país, haciendo labor profesional en los estados de Durango, Nuevo León y Tamaulipas. En el año 2008 entra como investigador científico al INIFAP en el Campo Experimental San Martinito de Puebla. Ha participado en la acreditación CONOCER donde cuenta con dos certificados vigentes.

En cuanto a capacitación, ha recibido entrenamientos exteriores en aspectos de transformación de biomasa tropical y biocombustibles, el primero en Hangzhou de la República Popular China en 2012 y el segundo en la ciudad de Urasoe, en la isla Okinawa de Japón durante 2011. Dentro del Programa de Productos Forestales y Tecnología de la Madera, ha participado en la redacción y ejecución de proyectos nacionales relacionados con el aprovechamiento energético de la madera a través de procesos termoquímicos, principalmente.

Ha sido parte de proyectos financiados por el Fondo CONACYT-CONAFOR y actualmente participa en dos proyectos nacionales, Asistencia Para la Certificación de Técnicos Forestales y para el macro-proyecto de Biometría Nacional; también participa en dos proyectos INIFAP, colaborando en un desarrollo tecnológico para la obtención de Xilitol a partir de residuos forestales y por otro lado, siendo titular de un proyecto para diseñar un reactor eficiente a pirólisis lenta. Actualmente es titular representante del INIFAP ante el Clúster de Biocmbusibles Sólidos dentro del CEMIE Biocombustibles, un proyecto de SENER-CONACYT denominado Centro Mexicano de Innovación Estratégico en BioCombustibles, así como también inicia como Presidente de la Red Nacional de Dendroenergía de la CONAFOR.

 

Tecnología para la Producción de Carbón Vegetal con Horno Metálico Tipo “INIFAP-CEVAG”

El objetivo de uso de esta tecnología, es mejorar el proceso de producción y calidad del carbón vegetal, logrando un residuo sólido carbonoso de alta pureza y en tiempos considerablemente cortos (36 horas).

La tecnología promueve el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales que permita optimizar la productividad en la elaboración del carbón con tipo de hornos CEVAG del INIFAP, para incrementar la producción, mejorar las condiciones de labor por parte de los operarios y trasformar más eficientemente la madera a carbón de alta calidad. Esto mejora las condiciones del proceso y los productos resultantes en beneficio de los dueños y poseedores de recurso.

La innovación del horno radica en reducción de tiempos de carbonización (24-36 horas), la vida útil de la tecnología es de 4 a 5 años, requiere de capacitación dado el acomodo de la leña y el seguimiento de la quema, el rendimiento medio es de 23 a 25kg de carbón por 100 kg de madera, es semi-fijo, se carga fácilmente, no se exponen demasiadas cantidades de humo al operario, reduce costos de producción y el carbón se consigue sin impurezas.

Este tipo de hornos se fabrican en lámina negra a calibre 10 o 12, cuentan con una geometría octagonal conformada por tres secciones y una tapa. El control de la temperatura de pirólisis es controlada por medio de cuatro chimeneas que se adaptan a la base del horno, permitiendo un flujo forzado de los gases emitidos durante la quema, así como la succión de aire oxidante para mantener el proceso de carbonización.

La generación de carbón vegetal por medio de métodos o tecnologías no rústicas o tradicionales, genera un producto con estándares de calidad definidos, con referencias de quema estipulados por el usuario y ello da la oportunidad de definir el uso o mercado destino del biochar generado. Es común que el uso del carbón vegetal sea para generar calor en la preparación de alimentos, pero actualmente se usa con fines de mejorar el suelo agrícola, como agente filtrante y cada vez tiene mayor número de aplicaciones en la generación de electricidad por medio de celdas de combustible a carbón directo.

Noél Carrillo Ávila

JAVIER NAVA VEGA

JAVIER NAVA VEGA

mercadosforestales@gmail.com

Laboratorio de Análisis Económico y Social (LAES A.C.)

Maestro en Economía de los recursos naturales y desarrollo sustentable, por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es especialista en la aplicación de métodos de valorización económica de servicios ambientales hidrológicos, elaboración de informes de pertinencia de proyectos públicos para la conservación de cuencas.

Cuenta con una experiencia de más de 10 años, desarrollando estudios de factibilidad y planes de negocios para los productos maderables y no maderables de las comunidades, además apoya la integración y consolidación de cadenas valor en el sector forestal, y promueve el desarrollo de capacidades técnicas aunado a los procesos transferencia de tecnología para la trasformación, industrialización y comercialización de los recursos naturales.

Actualmente es profesor del Programa de Posgrado en economía de la UNAM, también es docente en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), en la Licenciatura en Comercio Internacional. Diplomados: 1) Docencia Universitaria, 2) Finanzas Estatales y Municipales, 3) Desarrollo de Empresas Rurales Asociativas (2014) por el CATIE Costa Rica., y 4) Comercio y Negocios Internacionales y para la Diversificación de la Empresa Mexicana por la UNAM. Asimismo, es Director de proyectos estratégicos en LAES A.C.

 

Participación Comunitaria para la Gobernanza, Transferencia de Tecnología y Acceso a los Proyectos de la CONAFOR

El LAES es una asociación civil, compuesta por un grupo multidisciplinario y certificado ante la CONAFOR y el CONOCER que incide desde hace una década en la incubación, modernización, fortalecimiento a las empresas forestales comunitarias; gestionando su financiamiento, logrando así el impulso de la producción y productividad a través de proyectos de impacto local y regional en los estados de Chihuahua, CDMX, Colima, Durango, Edo. Mex., Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Puebla, Tlaxcala y Veracruz.

LAES es un puente entre las necesidades de las comunidades y las instituciones para gestionar fondos federales a través del Programa Nacional Forestal en el desarrollo de capacidades productivas y gerenciales, organización y planeación de su territorio, así como cadenas productivas forestales. Con lo cual incidimos desde la idea de negocio, la planeación, la constitución de la empresa y su consolidación en la comercialización. Consecuencia de lo anterior es la creación de empleos e ingresos en las comunidades, contribuyendo a las metas de la (ENAIPROS) actual política forestal.

La experiencia y visión de LAES ha contribuido por medio de la CONAFOR, a que en el estado de Tlaxcala se inicie la industrialización del carbón vegetal de manera legal y sustentable. En 2016 se gestionó para el ejido de San Felipe Hidalgo el establecimiento 3 hornos Metálicos con capacidad de 5 m3 de encino por cada horno. En este 2017 en el ejido de San Antonio Mazapa se inaugurarán 4 hornos Raboquete con capacidad de 4 m3 de encino; y también se gestionaron para el ejido de Acopinalco del Peñón (el cual cuenta con una certificación internacional FSC de buen manejo forestal), 2 hornos tipo brasileño de 18 m3 de capacidad de encino, todos ellos para la producción de carbón vegetal y su comercialización en bolsa, con marca propia.

Sin embargo, buscamos capacitar a grupos de trabajo de las comunidades, hemos actuado como puente entre las instituciones extensionistas que transfieren la tecnología para la construcción de los hornos y brindan asesoría técnica para la transformación sustentable e industrialización legal de la madera de encino, así como con la CONAFOR quien funge en el financierito y supervisión de estas iniciativas productivas.

En esta año 2017, en este mes de julio iniciamos el primer taller para la integración de la “Cadena productiva de ejidos productores de Tlaxcala”, este proyecto podrá alcanzar una capacidad de transformación de cerca de 7 mil m3 de madera de encino, con lo cual inicia formalmente en Tlaxcala la primer industria dendroenergética produciendo carbón en diferentes presentaciones y briquetas; con meta en la conquista de los mercados de la zona metropolitana de CDMA, Puebla y posteriormente la conquista de mercados internacionales.

Javier Nava Vega

 

 

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